En estas fechas la Poinsettia o Flor de Pascua está más presente que nunca. La encontramos por todas partes: en casas, en oficinas, en los escaparates de las tiendas… Pero, ¿sabes cómo esta planta ha llegado a convertirse en un icono universal de la Navidad? En este artículo te invitamos a conocer un poco más sobre esta planta, así como su historia y los cuidados necesarios para su conservación.

¿Qué es la Flor de Pascua?

La Flor de Pascua, también conocida como Poinsettia, Flor de Navidad, Pastora, Nochebuena o Estrella Federal es una planta originaria de Centro América, y más concretamente de México. Perteneciente a la familia de las Euphorbiaceae, es en realidad un arbusto, cuya altura puede variar entre 60 centímetros y 3 metros. La llamamos flor, aunque sus partes rojizas no son más que hojas, que pasan del verde al rojo durante el invierno, en cuyo centro encontramos la verdadera flor de la planta, de colores dorado y rojo.

Historia de la Poinsettia

La Poinsettia tenía un importante simbolismo para los aztecas, que la utilizaban en sus rituales religiosos y también como remedio medicinal. La llamaban Cuetaxochitl o “flor de pétalos de cuero”, en referencia a sus hojas de tonos rojizos. Para la cultura azteca esta planta simbolizaba la sangre de los sacrificios que ofrecían a sus dioses. La Flor de Pascua, por tanto, era cultivada por los aztecas mucho antes de la llegada de los europeos al continente americano y de la introducción del cristianismo. Y así siguió en México hasta bien avanzado el siglo XVI, pues se tiene constancia de que los frailes franciscanos que se dedicaban a evangelizar aquellas tierras en esa época utilizaban la Flor de Pascua para decorar sus iglesias, probablemente, debido a sus colores y a que es una planta que florece en Navidad. Su uso continuó durante toda la época colonial, cuando los mexicanos decoraban sus belenes con poinsettias y formaban con ellas guirnaldas decorativas. Pero, ¿cómo fue que el uso de la Flor de Pascua se convirtió en un fenómeno mundial?

flor de pascua

la flor de pascua y su historia

De planta exótica a símbolo de la Navidad

El verdadero responsable fue Joel Roberts Poinsett, embajador de Estados Unidos en México entre 1825 y 1829, quien en uno de sus viajes por el país se encontró con la planta y quedó prendado de sus hojas de color rojo intenso. Poinsett, que además era botánico, recogió unos esquejes, los envió a sus invernaderos de Carolina del Sur y cuando regresó a su país se dedicó a cultivar la planta. Más tarde Poinsett empezó a regalar la Flor de Pascua a sus amistades por Navidad, que es justo cuando la planta se encuentra en su máximo esplendor. (y a partir de ese momento fue que empezó a conocerse a la planta como Poinsettia). Y poco a poco, la iniciativa se fue convirtiendo en una tradición en Estados Unidos, hasta el punto que cuando Poinsett murió, un 12 de diciembre, se proclamó allí esa fecha Día de la Poinsettia, en honor a la persona que la hizo famosa.

Unos años más tarde, Paul Ecke, empresario perteneciente a una saga de floricultores establecidos en los Estados Unidos a principios del siglo pasado, dió a la Flor de Pascua el impulso definitivo hacia su popularización. Ecke repartió de forma gratuita macetas con plantas entre las principales emisoras de televisión del país, para que aparecieran decorando los platós desde el Día de Acción de Gracias hasta la Navidad. Aparecieron Flores de Pascua en programas tans conocidos allí como The tonight Show y el especial navideño de Bob Hope, lo cual disparó su fama y la catapultó comercialmente.

En Europa y el resto del mundo occidental, la fama y la presencia de la Flor de Pascua en la Navidad ha ido en progresivo aumento hasta nuestros días. En España, donde se introdujo con fuerza a principios de los años ochenta, se ha convertido en protagonista de centros de mesa en hogares y restaurantes, de escaparates y tiendas y de lugares de trabajo.

Sin embargo, no nos conformemos con disfrutar del color y la alegría de la Poinsetti sólo durante las Navidades. Podemos prolongar la vida de nuestras plantas mucho más allá con la aplicación de unos sencillos cuidados que os mostraremos a continuación:

Los valores de la Navidad, no sólo en Navidad

LUZ

La Poinsettia es una planta invernal; es por ello que deberemos mantenerla siempre en un lugar bien iluminado. Eso sí, habrá que evitar que la luz del sol le dé directamente.

TEMPERATURA

Durante la época de salida de sus flores necesita una temperatura media (ni mucho calor ni mucho frío). En todo caso, deberemos evitar exponerla a grandes corrientes de aire, así como situarla en lugares donde puedan formarse heladas durante la noche, pues las flores no tolerarían bien la escarcha que sobre ellas se pueda formar.

HUMEDAD

Es muy recomendable pulverizar con agua las hojas de vez en cuando para proporcionarle a la planta la humedad que necesita. Eso sí, tomando la precaución de no mojar sus flores.

 

RIEGO

Durante la floración la Poinsettia necesita mucha agua para su mantenimiento, por eso, cada vez que la reguemos lo haremos abundantemente, y no volveremos a aportarle agua hasta no ver la tierra completamente seca. Después de la floración la dejaremos sin regar varias semanas o, si lo hacemos, deberá ser con la menor frecuencia posible. De lo contrario podríamos provocar el pudrimiento de sus raíces.

ABONO

Le suministraremos abono líquido con una periodicidad de quince días en la época de floración y pleno crecimiento.

MANIPULACIÓN

A la hora de manipular nuestra Flor de Pascua deberemos evitar cualquier roce imprudente, pues sus tallos son bastante delicados y tienden a romperse con frecuencia.

SÍNTOMAS DE QUE ALGO NO VA BIEN

flor de pascua cuidados

cuidados de la flor de pascua

Afortunadamente, y a pesar de su aparente fragilidad, la Poinsettia, al igual que el resto de plantas, nos avisan de cuando algo no va bien. Sólo hay que saber escucharlas:

Si observas que las hojas adoptan un aspecto amarillento y se desprenden de la planta: tienes que saber que el lugar elegido para ella no es el más conveniente. La planta está pasando calor y su entorno es un poco oscuro para ella, así que si no puedes cambiarla de sitio, al menos deberás regarla más a menudo.

Si observas que las hojas tienden a secarse con facilidad: la calidad del aire del espacio no es el adecuado y tendrás que optar por trasladarla a una habitación con aire limpio.

En caso de que las hojas se vuelvan pegajosas y con un aspecto raro: eso es porque la está afectando una plaga, la de la mosca blanca. Si quieres que tu planta luzca como siempre deberás pulverizarla con un insecticida especial para la enfermedad.

 

 


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